Entonces
9 dic 11
Y nos miramos. No se cuanto tiempo, quizá cinco, diez o veinte segundos, quizá solo uno. Aun así ese es tiempo suficiente para sentir un cosquilleo, como si miles de diminutas hormigas caminaran encima de mi barriga.
Avanza hacia mi, el corazón se me acelera. Pero ya esta lejos.
Yo también me voy, porque son imaginaciones mías, y nuestras miradas nunca se cruzaron.